
Esta casa rural tiene aproximadamente cien años de antigüedad. La vivienda es muy amplia y luminosa, con un jardín y frutales en la parte delantera a disposición de los huéspedes. Junto a la cocina hay una pequeña terraza con vistas al pueblo y en el otro lado hay una terraza grande con barbacoa y horno de leña y vistas al monte (colindante con la finca de la misma propiedad). Consta de dos dormitorios, uno con baño interior y cuna y el otro con cama de matrimonio.
Debido al lugar donde se encuentra, los maravillosos paisajes que nos rodean, el Parque Nacional de Garajonay y el magnifico clima durante todo el año hay muchas opciones de actividades, como pueden ser: La práctica del senderismo, una de las actividades más atractivas de este lugar, le llevará a descubrir y admirar bellos paisajes y gran variedad de flora y fauna autóctonas, la fotografía, escalada o simplemente paseos en contacto con la naturaleza, la paz y tranquilidad para disfrutar de un buen libro o una buena música.
- Su anfitriona:
La propietaria y anfitriona en su estancia en la casa, Pilar, es una especialista en el buen hacer. Como tantos otros gomeros, tras crecer en Hermigua se trasladó al exterior, y a su vuelta a la isla ha decidido dedicarse a su vocación como anfitriona de turismo rural.
Siempre dispuesta a ayudar con sus válidos consejos sobre la isla, es una excelente muestra de la legendaria hospitalidad de los gomeros. El cuidado esmero con el que ha remodelado su casa rural para ofrecer el máximo confort a sus clientes lo aplica también en que los huéspedes conozcan y disfruten a fondo la isla y sus paisajes.


















